Domingo 6 de septiembre
A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor… Judas 23
| La escritura de hoy: Judas 20-23 | Marvin Williams escribe: |
¡Un joven de veintisiete años que estudiaba en Japón tuvo que ser rescatado del monte Fuji dos veces en una misma semana! Después de ser evacuado en helicóptero durante su primer ascenso, se dio cuenta de que había dejado su teléfono y otras pertenencias. Cuatro días más tarde, ignorando las advertencias, regresó, solo para necesitar que lo rescataran otra vez por el mal de altura. Su historia fue noticia por lo inusual, pero también por haber vuelto conscientemente a un lugar de peligro.
Este relato refleja una realidad espiritual: a menudo tendemos a regresar a aquello de lo que Dios ya nos ha rescatado. Judas, en su carta escrita a una iglesia amenazada por falsos maestros y compromisos morales, exhortó a los creyentes a «[contender] ardientemente por la fe» (v. 3), por ellos y por otros. Los desafió a arrebatarlos «del fuego» (v. 23), protegiendo a los que luchaban contra los falsos maestros. Como creyentes en Jesús, no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo que otros caen.
Hoy Dios nos llama a rescatar a otros y a no volver al lugar del que fuimos rescatados. Su gracia nos rescatará más de una vez, pero también nos llama a vivir como quienes ya han sido rescatados. Con el poder de Dios, contendamos por la fe y ayudemos a otros a edificarse en la «santísima fe» (v. 20).
Reflexiona y ora
¿Cómo podemos mostrar misericordia a los creyentes que dudan? ¿Qué significa mostrar misericordia con temor reverente?
Dios, ayúdame a contender por la fe.
Lunes 7 de septiembre
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. Salmo 32:8
| La escritura de hoy: Salmo 32:6-8 | Dave Branon escribe: |
Mi esposa, Sue, y yo acabábamos de caminar ocho kilómetros a través del puente Mackinac, que une las dos penínsulas de Michigan. Este evento anual del Día del trabajador es una tradición desde 1958. Nos sentamos en un banco del parque para descansar, y un hombre se sentó junto a nosotros para recuperar el aliento también. Pronto se unieron su esposa y su hija adulta, y supimos que su familia —también creyentes en Jesús— había sufrido la muerte de una hija adolescente, como nosotros hace muchos años.
Juntos, pudimos compartir cómo Dios nos ha sostenido, y nos ha dado fuerza y fe a lo largo de los años. Fue asombroso pensar que, entre los treinta y tres mil participantes ese día, encontramos una familia que entendía nuestro sentir.
Dos familias con historias similares encontrándose en medio de un mar de gente. Suena un poco como algo que solo puede suceder gracias a lo que Dios le dijo al rey David en el Salmo 32. Después de que David expresó su gratitud a Dios por protegerlo y liberarlo, recibió esta alentadora declaración: «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos» (v. 8).
Dios cuida de sus hijos y los reúne porque se necesitan mutuamente. Es otra muestra de que «el gran amor del Señor envuelve a los que en él confían» (v. 10 nvi).
Reflexiona y ora
¿Qué experiencia personal te ha recordado que Dios tiene su mirada fija en ti? ¿Qué significa para ti su amor inmutable?
Dios, gracias por cuidarme siempre.
Martes 8 de septiembre
… [estén] firmes en un mismo espíritu… Filipenses 1:27
| La escritura de hoy: Filipenses 1:27; 2:1-4 | Patricia Raybon escribe: |
Raquel «fue de iglesia en iglesia» durante tres años hasta encontrar un grupo de estudio bíblico que le brindara lo que no podía hallar en muchas de ellas: comunidad. Raquel es sorda. En todo el mundo, muchas de estas personas enfrentan desafíos similares para congregarse. Su iglesia fomenta la comunidad viendo juntos un servicio para sordos en YouTube, conversando sobre la enseñanza y compartiendo una comida. El pequeño grupo le brinda la familia espiritual que ella anhela.
Pablo explica lo que hace de la iglesia una comunidad: la comunión del Espíritu Santo. Escribiendo desde la prisión, su esperanza era fortalecer la unidad espiritual en la congregación en Filipos que él había formado y amado.
Los instó: «[Estén] firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes» (Filipenses 1:27). Y añadió: «si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, […] completad mi gozo, sintiendo lo mismo» (2:1-2).
Así que, sean generosos, dijo, «no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros» (vv. 3-4). Estas sabias palabras pueden guiar a todas las familias de la iglesia. Por el poder del Espíritu Santo de Dios, nuestras comunidades pueden servirle en comunión armoniosa unos con otros.
Reflexiona y ora
¿Cómo sientes que el Espíritu Santo está obrando en tu vida? ¿De qué manera puede el Espíritu de Dios ayudarte a fomentar la comunión con Él en tu iglesia?
Dios, guíame a ayudar a desarrollar comunidades que te reflejen.
Miércoles 9 de septiembre
… fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. Lucas 14:23
| La escritura de hoy: Lucas 14:15-24 | Karen Pimpo escribe: |
Antes de la boda de mi íntima amiga, preparamos meticulosamente la mesa para doscientos invitados a la recepción. Con alegre expectativa, pasamos horas doblando servilletas, alineando cubiertos, acomodando manteles y arreglando flores. Después de trabajar tanto, ¡estábamos ansiosas de que los invitados llegaran y disfrutaran! Pero cuando muchos asientos quedaron vacíos, nos sentimos profundamente decepcionadas.
Jesús compartió una historia similar con algunos fariseos mientras comían juntos (Lucas 14:15-20). Describió a un hombre que amorosamente organizó un gran banquete para muchas personas, pero asistieron pocos tras dar excusas endebles. El hombre se enojó ante el rechazo y extendió su invitación a los marginados: «los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos» (v. 21). Como aún quedaba lugar, sus siervos fueron más lejos para «[hacerlos] entrar por la fuerza» (v. 23 rvc).
Esta parábola nos recuerda que muchos del pueblo escogido de Dios rechazaron a Jesús como su Mesías y despreciaron su invitación a entrar en su reino (Juan 1:11). Para continuar con su plan de salvar al mundo, Dios abrió su invitación a los gentiles, personas que no eran judías. Todos los que reciben a Jesús por la fe son bienvenidos al banquete del reino de Dios, sean dignos o no. La invitación sigue abierta hoy.
Reflexiona y ora
¿Qué te parece la lista de invitados al reino de Dios? ¿Cómo puedes difundir la buena noticia?
Jesús, gracias por salvarme.
Jueves 10 de septiembre
El bueno dejará herencia a los hijos de sus hijos… Proverbios 13:22 (rva- 2015)
| La escritura de hoy: Proverbios 13:18-22 | Kirsten Holmberg escribe: |
Aunque vivíamos lejos de mis abuelos maternos, doy gracias de haberlos conocido tanto. Ellos viajaban con frecuencia a visitarnos, y nos encantaba ir a verlos. A medida que mi hermana y yo crecimos, nuestras conversaciones con los abuelos pasaron de temas infantiles a incluir diálogos más serios sobre finanzas. Nos explicaron que querían compartir sus recursos con nosotros mientras vivieran, pero que la mayor parte de su herencia sería destinada a caridad cuando fallecieran.
Mis abuelos fueron, en verdad, muy generosos con nosotros durante su vida. Cuando murieron, me sentí genuinamente orgullosa de ver que sus bienes se entregaran a otros. Al comparar su ejemplo con las palabras en Proverbios 13:22: «El bueno dejará herencia a los hijos de sus hijos», veo su legado hacia mí desde una perspectiva más amplia. No debemos vivir egoístamente, sino cuidar de quienes vienen después de nosotros.
No todos tendremos riqueza financiera para dejar a las generaciones futuras. Pero al decidir ser generosos con nuestros recursos, aunque solo sea tiempo y atención, nuestros hijos (y los de ellos) reciben una herencia preciosa: un legado de generosidad. Al depender de Dios para nuestras necesidades, podemos compartir tanto nuestra fe como nuestros recursos con otros.
Reflexiona y ora
¿Qué ejemplos de vida fiel y generosa te beneficiaron? ¿Cómo podrías ayudar a otros de forma práctica hoy?
Padre, ayúdame a vivir con generosidad.
Viernes 11 de septiembre
… por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría. Salmo 30:5
| La escritura de hoy: Salmo 30:1-12 | Nancy Gavilanes escribe: |
El sonido del agua confirmó que había llegado a las piscinas conmemorativas del 11 de septiembre en la ciudad de Nueva York, un lugar que había evitado visitar por temor a sentirme triste y dolida por lo que ocurrió allí en 2001. Caminé por donde antes se alzaban las Torres Gemelas. Fue profundamente conmovedor ver grabados los nombres de quienes murieron; algunos con rosas colocadas por sus seres queridos.
Estaba en Manhattan esa mañana, pero gracias a Dios, lejos de allí. Aun así, como neoyorquina, la tragedia me golpeó muy de cerca. Ahora, estaba en la Zona Cero, pero no me sentí dominada por la tristeza ni el miedo. Sentí paz al estar allí y recordar la gracia sustentadora de Dios. Esa paz fue un regalo del Dios que sabe cómo consolarnos.
Al leer los Salmos, vemos que David experimentó tristeza, miedo y dolor, y también consuelo divino. En el Salmo 30, escribe: «Señor Dios mío, a ti clamé, y me sanaste» (v. 2). «Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría» (v. 5). Dios convirtió su «lamento en baile» y le quitó su «vestido de luto» y lo vistió «de alegría» (v. 11 nvi).
Cuando nos sentimos abrumados por la tristeza, la pérdida o el dolor, acudamos al Dios de todo consuelo y démosle gracias como lo hizo David: «Señor Dios mío, te alabaré por siempre» (Salmo 30:12).
Reflexiona y ora
¿Cuándo experimentaste el consuelo de Dios? ¿Cómo puedes recibir su consuelo hoy?
Dios, gracias por tu consuelo.
Sábado 12 de septiembre
Bienaventurado el hombre que persevera… Santiago 1:12 (rva- 2015)
| La escritura de hoy: Santiago 1:2-12 | James Banks escribe: |
Enclavada en un rincón de los escalones que conducen a nuestra puerta del frente, hay una pequeña y resistente begonia escarlata. Nosotros no la plantamos; debe haber crecido de una semilla que cayó de una maceta colgante. Pero la dejamos allí. Año tras año, es un recordatorio alegre para mi esposa y para mí de que la perseverancia es algo hermoso.
Santiago ofrece un estímulo aún más hermoso para perseverar, en especial a los que enfrentan oposición por su fe en Jesús: «Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» (Santiago 1:2-3).
¿Sumo gozo? Nos cuesta aceptar estas palabras, pero el apóstol está anticipando la verdad de que Dios está sobre todo y es capaz de traer algo bueno incluso de las circunstancias difíciles. Santiago concluye: «Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman» (v. 12). La palabra «bienaventurado» es la misma que Jesús usa en las Bienaventuranzas (Mateo 5:4-12), uno de cuyos significados es «feliz».
Independientemente de lo que enfrentemos, incluidas las batallas espirituales y los desafíos de la vida, Dios nos sostendrá en su amor y un día nos recompensará con la belleza de su gozo.
Reflexiona y ora
¿Cómo te ayuda saber que Dios puede traer algo bueno de las circunstancias más desafiantes? ¿Qué anhelas más de Él hoy?
Señor, ¡el mayor gozo está en ti!
Domingo 13 de septiembre
Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte. Proverbios 16:25
| La escritura de hoy: Proverbios 16:20-25 | Winn Collier escribe: |
Un fuerte golpe contra la ventana del aula donde estaba enseñando sobresaltó a los estudiantes. ¡Luego, otro golpe! Un pájaro había volado contra el vidrio y rebotó, solo para intentar nuevamente y chocar otra vez. Más tarde, leí que más de mil millones de aves mueren cada año en los Estados Unidos al chocar contra ventanas. Las colisiones ocurren cuando la vegetación se refleja en el vidrio, y creen que ven alimento o material para anidar. Están seguras de que ven con claridad, pero están confundidas.
Es peligroso pensar que siempre vemos lo que es verdadero; que conocemos con claridad nuestro interior. Sin embargo, sufrimos de una confusión mortal y demostramos repetidamente que incluso nuestra mejor sabiduría, por sí sola, termina en miseria: «Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte» (Proverbios 16:25). Creemos que vemos lo real, pero con mucha frecuencia estamos confundidos. Incluso nuestra apreciación más aguda está plagada de percepciones equivocadas. Nuestra visión más clara sigue siendo turbia, imperfecta y a menudo destructiva.
Por eso, necesitamos la sabiduría de Dios (vv. 20-21); que Él ilumine la verdad y nos guíe hacia lo que es real, que nos saque de nuestra confusión mortal y nos dirija hacia la plenitud y la vida.
Reflexiona y ora
¿Cuándo una falsa percepción te llevó a confundirte? ¿Cómo la sabiduría de Dios te ofrece un camino mejor?
Dios, necesito tu sabiduría.